Breve análisis sobre la obra de Costanzo Preve, Sobre el concepto de comunismo.
Autor: Sebastián Sánchez Acero
Año: 2026
Este es un breve análisis acerca del texto Sobre el concepto de comunismo, del autor italiano Costanzo Preve. Preve nació en 1943 y murió en 2013. Fue filósofo y ensayista y profundo conocedor de la obra de Marx. Desarrolló un pensamiento original que, rechazando el liberalismo y el marxismo-leninismo ortodoxo, buscaba una refundación comunitaria del socialismo. Publicó su texto Sobre el concepto del comunismo en el año 2009.Ahora bien, voy a analizar las premisas de Preve en su texto, en el cual analiza la filosofía de Marx. Según Preve, hasta La ideología alemana de 1845 Marx nunca usó el término de "comunismo" sino el de "socialismo". En los Manuscritos de 1844 Marx estaba pensando el socialismo en términos "conviviales" y comunitarios de una asamblea reunida en torno a una mesa común fraternal. En este sentido, los términos comunismo y comunitarismo son semejantes, ya que el comunismo se caracteriza por la abolición de la propiedad privada y la vida en comunidad. Hay que indicar que, según Preve, para Marx, la crítica al concepto abstracto de alienación es inseparable del concepto concreto de división del trabajo. En este sentido, el comunismo no puede obviar este fenómeno ya que se parecería poco a las características de este sistema y mucho a una ingeniería social de tipo positivista.
Por otra parte, en La Ideología Alemana de 1845 está la no casual co-presencia de dos nuevos conceptos. De una parte, el concepto de modo de producción capitalista, cuyos nombre y concepto no existían antes de este año. Por otra, el concepto de comunismo no como un ideal a realizar sino como un movimiento real que intenta abolir el actual estado de las cosas. En este sentido, el verdadero "materialismo histórico" nace como tal solamente en 1845, a través de las contradicciones del modo de producción capitalista. Así pues, el comunismo es un sistema y un movimiento histórico que supera estas contradicciones que genera el capitalismo, ya que este se caracteriza por la división de clases sociales, del trabajo, el culto al individuo y a la propiedad privada.
Así pues, "el comunismo resulta de tres conceptos
de comunidad (comunidad de trabajo, comunidad de producción, comunidad de
distribución), de planificación (es decir, de la preponderancia de un plan sobre el
mercado) y, en fin, de transparencia (las relaciones sociales “comunistas” son
“transparentes” y, al contrario, no están ensombrecidas por el fetichismo de la
mercancía, debido a su vez a la alienación de los productos del trabajo (...)". Estas son, para Preve, las características del comunismo, por lo que se puede analizar que este sistema se basa en estos tres conceptos de comunidad. Así pues, la palabra "comunidad" proviene del latín communitas, que significa "cualidad de común". Hay que añadir que Preve rechaza radicalmente la lectura de Althuser y de Gianfranco La Grassa de la separación entre el concepto de alienación y el de fetichismo de la mercancía. En este sentido, para Marx, el capitalismo quita el valor humano a las mercancías al convertirlas en una propiedad física inherente. Es decir, estos dos conceptos están conectados, ya que la alienación es el proceso por el cual el trabajador es ajeno a su propio trabajo y pierde algo de sí. En otras palabras, en el capitalismo el trabajador no se asemeja a su propia persona sino a una simple máquina de producción de mercancías. Y este proceso de producción se llama trabajo asalariado.
En concordancia con el párrafo anterior, en los escritos alrededor de 1870 y de la Comuna de París, "Marx muestra que
para él el comunismo es la ´asociación de los productores´" (Preve, p. 2). Esta asociación de los
productores tiene dos bases: la reapropiación del plustrabajo apropiado por las clases explotadoras y la democracia directa de los productores mismos. Así pues, para Marx, la democracia directa y la extinción del Estado son ligadas, ya que este es un ente privado que supervisa que se cumplan las leyes puestas para la expansión del capital, a través de la concentración del poder y la acumulación de dinero.
Por otra parte, el comunismo de Marx no se superpone a la historia como un racional abstracto, como sí lo hace la filosofía del alemán Friedrich Hegel, sino que emerge de determinaciones dialécticas. En este sentido, Hegel partió de la premisa que la sociedad es un todo orgánico, donde las clases se relacionan dialécticamente, formando una unidad coherente y racional. Partiendo de la premisa que la sociedad es un todo orgánico, las diferentes clases y estamentos la integran, siendo el Estado, para Hegel, la clase universal, seguida por la burguesía y la nobleza (la clase de los agricultores). Es decir, Hegel no fue capaz de superar la noción de Estado, constituyéndolo como la universalidad y el fin del Espíritu Absoluto.
Con relación al párrafo anterior, el comunismo tiene el propósito de superar el Estado y las crisis que este no es capaz de resolver, haciendo que las personas sean capaces de resolver los problemas que los aquejan. En este sentido, "como
a mi no me extraña en absoluto que Collletti, lleno de su estúpido rencor hacia Hegel,
mucho mejor que él, se haya pasado al fin de Marx a Popper, tampoco me extraña que
Gianfranco La Grassa, basándose en que el comunismo es tan aleatorio como la caída de un meteorito, afirme en su correspondencia con Mangano que “creer en el
comunismo es como creer en Dios”" (Preve, 2009, p. 3). En otras palabras, el comunismo no es algo accidental o surgido del azar, sino que es un movimiento histórico basado en la vida en comunidad.
Ahora bien, Pleve afirma que los autores Althuser y Negri no pueden demostrar la tesis de la extinción del Estado, por lo que tienen que replegarse en metáforas del todo literarias. El mismo Negri, después de la muerte de Althuser, ha confirmado repetidamente su adhesión al supuesto "materialismo aleatorio", es decir, la teoría del comunismo pensado como la caída de un meteorito. El comunismo no es un fenómeno aleatorio, sino un movimiento histórico construido por las masas explotadas que buscan procesos colectivos de emancipación. Por su parte, académicos travestidos de "auténticos marxistas" han separado la transformación de la interpretación. En este sentido, "se
trata de una demagogia llamada “dromomanía” [incontrolable urgencia de moverse],
típica de los que nunca pueden quedarse quietos en su sito y se agitan sin cesar" (Preve, p. 7). Y es que el "marxismo" en realidad es una tergiversación de la filosofía de Marx, ya que se ha malinterpretado lo que realmente quería este filósofo que era establecer el comunismo como fin último después de la emancipación por parte de los seres humanos de la esclavitud moderna, la cual es el trabajo asalariado. En este sentido, "Los filósofos hasta ahora han
interpretado el mundo de diferentes maneras, se trata de transformarlo". Este es el fin último de la emancipación.
De esta manera, antes de transformar el mundo primero hay que interpretarlo. Esto significa que debemos analizar y comprender las dinámicas explotadoras del capitalismo para pensar en alternativas emancipadoras como comunidad. Así pues, "durante un
siglo los idiotas incurables travestidos de “auténticos marxistas” han puesto por delante
la demencial concepción activista que opone la interpretación a la transformación" (Preve, p. 7). Así pues, la filosofía de Marx se basa en la unidad entre la teoría y la praxis. En este sentido, el fundamento teórico del marxismo no está en el concepto filosófico del Hombre sino en el modo de producción social que, por su
parte, existe sólo en la conexión dialéctica de tres componentes
interconectados (desarrollo de las fuerzas productivas sociales, relaciones
sociales de producción, formaciones ideológicas de legitimización del poder y/o
estrategia de oposición a éste).
Para Marx, la palabra "producción" es fundamental, ya que sin producción de bienes y servicios la humanidad no podría reproducirse. Pero una producción donde exista la "libre asociación de productores" en el interior de una comunidad. Así lo interpreta Preve. Esto significa que no exista división de clases sociales ni explotación, sino que el trabajo sea colectivo, cooperativo y que no observe a la naturaleza con ojos de acumulación ni de saqueo, sino como una red biológica en la cual se relacionan seres vivos entre sí y con el entorno que les rodea.
Como hemos visto, esta es la interpretación que hace Preve sobre Marx. Su interpretación sobre el filósofo alemán nos ayuda a esclarecer un poco más cuál es su legado y para qué nos sirve estudiarlo en este siglo XXI. En este sentido, estudiar la obra de Marx y el texto de Preve nos ayuda a comprender cómo funciona el capitalismo y cuáles son los procesos de emancipación que nos ayudan a desprendernos de éste. Recordemos que el fin de la emancipación es el de transitar hacia el comunismo, movimiento no aleatorio, en el cual se superan las dinámicas de explotación, acumulación individual y saqueo a la naturaleza, características propias del capitalismo.
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